Monte Real Gran Reserva 1966

El otro día andaba yo, como de costumbre, explorando las posibilidades de encontrar vinos interesantes a buen precio, cuando me hablaron de un almacén de venta al por mayor el cual era susceptible de tener algunas referencias "olvidadas". No tardé mucho en ponerme mi salakov de explorador intrépido y adentrarme en la oscura selva de estanterías y cajas, llenas a rebosar con los más variados productos. En este almacén se puede comprar de todo: desde una plancha, hasta vino a granel, pasando por bolsas de macarrones de 25 Kg. Curioso.

De vino, que es de lo que nos gusta hablar, van bien servidos. Se puede encontrar casi la gama completa de las más conocidas bodegas catalanas, españolas y tambien alguna referencia francesa, sobretodo en champagnes.

Y es aquí, escondido entre las estanterías y en viejas cajas en el suelo, donde encontré este Monte Real Gran Reserva del 1966 de Bodegas Riojanas. Primero no le dí importancia. Pensé que el vino estaria muerto en esas condiciones de guarda. Sin embargo, al cabo de unos días decidí comprar una botella. Cual fué mi sorpresa al llegar a casa que, despues de limpiar y abrir la botella (el corcho se me rompió y tuve que decantar con cuidado), el vino en el decantador tenia un color muy vivo y desprendía unos aromas nada rancios a vino vivo: ¡ granada y fruta roja ! ¡ Que sorpresa para un vino de casi 40 años !

Naturalmente, volví unos días después al almacen y compré una caja entera. Ya he abierto dos botellas más, una igual que la primera: buen color, rubí atejado, aromas de buena intensidad a frutilla roja; granada, cereza, fresas, con recuerdos acerados y lejanas notas de madera vieja. El paso de boca ácido, de cuerpo medio pero aún potente, fresco, sin las notas rancias que tanto me disgustan en los vinos viejos. Claro, un vino plano, sin grandes profundidades, pero vivo y bebible.

En cambio, una tercera botella ha salido mal: color más oscuro y menos límpio, achocolatado, con aromas rancios, desván, faisandé, muerte, agua sucia... por el fregadero.

Comprobad la diferencia de color:

De momento han salido bien 2 de 3. Veremos que nos depara el destino.

Saludos,


Eduard

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posted by Calamar @ 7:45 PM,

8 Comments:

At 4/6/06 10:11 AM, Blogger J. Gómez Pallarès said...

Apreciado amigo: eres un valiente. Mis experiencias con los vinos añejos han sido, siempre, malas. No estoy hablando, por supuesto, de vinos a los que los años, de una manera natural, les sientan cada vez mejor (Reliquias, sauternes, fondillones, oportos, VORS, etc.), sino de vinos como los que tú ahora reseñas. Leo con calma y atención tus descripciones de cata y no descubro, como tú mismo reconoces, la emoción que proporciona un vino, por así decir, VIVO, sino la emoción, casi, del científico, que abre una botella para conocer los efectos "del paso del tiempo" sobre ella. Últimamente todos leemos, creo, bastante o mucho (es mi caso) sobre el corcho y sus efectos sobre el tipo de conservación que proporciona al vino. Mis últimas lecturas me dicen que la vida de un corcho, es decir, los años en que el corcho proporciona beneficios al vino al que conserva, ronda los 10 años. A partir de esta fecha o se han incorporado otros tipos de cierre y de protección o se ha proporcionado a la botella unas condiciones de salvaguarda excepcionales. Y, claro, digo que eres un valiente porque ninguna de esas condiciones se daba en el almacén mágico, casi de Alí Babá, que descubriste, como tú mismo ya tenías claro. Y aunque el color de tu primera fotografía (excelente, por cierto: qué buenas fotos sacáis algunos) denota ya una cercanía a la teja de la madurez, casi vejez, de ese vino, el color de la segunda foto habla ya por sí solo. Yo he llegado a abrir vinos (¡de este tipo! y siempre riojas) del 1976 con resultados discretos como el que tú describes. Y sin duda, lo mejor de todo, es la aventura, casi de "Doctor Livingstone, I presume", que te llevó hasta el descubrimiento del mágico almacén. hace muchos años me pasó a mí lo mismo, pero con un bar decrépito en un pueblo del llamado antaño "cinturón rojo" de Barcelona y unas botellas de coñac (alguno escribiría ya "coñá"), anteriores A LA GUERRA CIVIL española. Aunque no soy gran conocedor de este tipo de bebidas, ahí sí encontré emoción y calidad. Pero, claro, no era un vino tranquilo...
Al ser novato en este tipo de foros, no sé si habréis entrado ya en este tema, pero me gustaría conocer la experiencia de la gente en relación con vinos de 30 años para arriba, para ver si los burdeos hechos y pensados para este tipo de experiencias, pasan la prueba o no!

 
At 4/6/06 10:57 AM, Blogger Calamar said...

Pues sí, amigo Joan, yo fuí el primer sorprendido. Hasta ahora siempre había tenido experiencias nefastas con vinos viejos. Fíjate que unos días antes de esto abrí otro Monte Real, esta vez un Reserva del 94 y lo tuve que tirar por el fregadero...

 
At 5/6/06 9:26 PM, Blogger HerrDirektor said...

Pues Joan,

yo también me declaro amante y amigo de los vinos viejos. Ciertamente un hurra por Calamar por haber conseguido estos "magníficos ejemplares" a un precio imbatible.

Yo también he catado vinos del 73 (Chateau Margaux) que aun no siendo buena añada estaba muy elegante en nariz. Gratos recuerdos tengo también de toda "la familia" LdH (especialmente de los blancos del 81, 76 y como no el maravilloso 64). Especial cariño a mis querido Jean Leon G.R., vinos muy al estilo bordelés del que no hace mucho abrí un 77 que estaba vivo, vivo, vivo!!!

 
At 5/6/06 10:30 PM, Blogger J. Gómez Pallarès said...

Tenéis mucha suerte, ambos, de haber podido disfrutar de estas experiencias con vinos diría "históricos": un Château Margaux de esa añada es algo muy espedial, supongo. Espero que algún día los hados me deparen una jornada de este tipo, pero también tengo que confesaros, un poco en la línea de Encantadísimo, que no la buscaré con mucho ahínco: si me sale al paso, fantástico; si no, me concentraré en los vinos más cercanosy, que bastante y bien placentero "trabajo" nos dan.

 
At 5/6/06 11:14 PM, Blogger ignacio said...

Yo pude adquirir también por esas casualidades de la vida algunas botellas de Monte Real 1.956 y la verdad es que sólo una de las cinco que abrí tenía algún interés. Ahora conservo las restantes como pura reliquia.
Bien conservados los Riojas 94/95 que me quedan están magníficos aunque por si acaso los estoy fulminando ya.

 
At 6/6/06 12:14 PM, Blogger Joan said...

Mi experiencia con estos venerables vinos está siendo satisfactoria: Tondonia 1961 (5 botellas abiertas y el vino sigue ahí!..bodega insigne en España en cuanto a capacidad de guarda en mi opinión), Monte Real blanco semidulce 1966 (oportizado en nariz, pero una maravilla en boca), Corona blanco dulce del 1967 (seguía muy vivo), Carlomagno del 1968 (grata experiencia también), algún Viña Arana del 1969,..en cambio un Protos del 1968 salió con tapón!, pero seguía siendo vino!.

Podremos discutir si gusta más o no el estilo de estos vinos, pero resulta una experiencia maravillosa abrir estas botellas y ver que su contenido sigue ofreciendo inmenso placer.

Saludos

Joan

 
At 6/6/06 10:37 PM, Blogger HerrDirektor said...

J.Gómez,

sólo una aclaración: la Margaux del 73 no la busqué, simplemente unos amigos tuvieron el detalle de compartirla conmigo, quizás si supieras el precio de la misma aún te quedarías más sorprendido. Yo no estoy tanto por la linea de vinos de precios bajos, sino por la linea de precios baratos (o buena RCP) y sino echa cuenta de los años a cuesta que llevan esas botellas (siempre y cuando te gusten esos vinos, claro).

 
At 9/8/06 11:00 PM, Blogger Calamar said...

Por cierto: hay un blog mexicano que le ha gustado nuestro post y lo ha publicado.

Es aquí:
http://roblesyvinos.blogspot.com/2006/06/monte-real-gran-reserva-1966.html

Curioso, ¿verdad?

 

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